La Fundación en los medios

España se la juega en la atracción de la inversión innovadora extranjera

Publicado por Fundación I+E | 13 de mayo de 2026

El Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), ICEX-Invest in Spain y la Fundación I+E, entidad formada por empresas multinacionales con larga trayectoria en España, han presentado recientemente el informe ‘Innovación España 2026’, en el que se incide en la relevancia de España como destino estratégico para la innovación mundial. «España (señala el estudio) es la decimosegunda economía del mundo y cuarta de la UE. Destacada por medios y analistas internacionales por sus buenas perspectivas de crecimiento, encadena cuatro años consecutivos superando los 30.000 millones de inversión extranjera. El país cuenta con un envidiable marco de infraestructuras para los negocios, tanto en lo que se refiere a comunicaciones y transportes como a conectividad e infraestructuras tecnológicas».

En este contexto, se subraya la actualidad y proyección del ecosistema innovador español y su atractivo para la inversión internacional en I+D, parte de una guía estratégica para la inversión en I+D y la atracción de empresas y grandes proyectos internacionales. La base de trabajo se apoya en tres ejes esenciales: «Los atractivos del país para la atracción de inversión en términos de potencial económico, infraestructuras, capital humano y sectores emergentes (España para venir); las condiciones, facilidades e incentivos que ofrece para la innovación y la puesta en marcha y desarrollo de proyectos (España para quedarse); y su posición estratégica como puente de conexión con Europa, América Latina y el norte de África (España para empezar)».

Margen de mejora
«El informe (destaca Sergio Rodríguez, presidente de la Fundación I+E) pone de relieve las excelentes condiciones de España como país para la innovación. Pero si queremos seguir atrayendo innovación, también debemos subrayar aquellos aspectos en los que todavía tenemos margen de mejora. Cuando una empresa multinacional aborda la decisión de acometer una importante inversión en un país, pretende que se convierta en un activo estratégico para la actividad global del grupo». Para ello, Rodríguez señala aspectos a considerar «como el talento, las infraestructuras y los recursos naturales, la estabilidad jurídica y regulatoria, el marco fiscal y los incentivos a la innovación, así como la agilidad para la puesta en marcha de proyectos a veces muy sofisticados». En el caso de la innovación, el informe destaca datos como que cada euro invertido en I+D+i genera entre 1,6 y 3 euros en términos de transferencia a la economía, al Estado y a la sociedad (trasversal) y que las multinacionales realizan entre el 35% y el 40% de la I+D en España.

«Las multinacionales que formamos la Fundación I+E (comenta Rodríguez) llevamos décadas, algunas más de un siglo en España, y hemos traído grandes proyectos que han generado riqueza, empleo de calidad, patrimonio industrial y dinamización de los territorios donde se han desplegado. En este escenario, tenemos un razonable marco de incentivos fiscales a la I+D+i, pero necesitamos actualizarlos, equiparar la tecnología a la innovación en términos de fiscalidad y, por qué no, fijarnos en modelos que están funcionando muy bien en otros países».

El factor talento
Rodríguez añade la importancia del talento: «También tenemos excelente talento para hacer innovación, pero ahora es crucial formar a los nuevos profesionales que ya estamos necesitando, y para ello, conectar mejor la universidad con la empresa y actualizar las titulaciones, tanto académicas como de FP, a lo que están demandando los tiempos». E incide en la importancia de atraer más inversión en I+D para contribuir a cumplir el objetivo de alcanzar el 3% del PIB en gasto en este apartado (en la actualidad, es un 1,5%): «Favorecería que las empresas realicen dos tercios de esa inversión en I+D, que es la ratio que observan los países más avanzados. Y tengamos en cuenta que esa inversión, que se desarrolla en España, contribuye activamente al progreso global».

Francisco González Bree, profesor de Deusto Business School, Advantere School of Management y asesor de Innsomnia Business Accelerator, considera que «España ha demostrado en los últimos años una notable capacidad para atraer inversión extranjera, situándose de forma recurrente entre los principales destinos europeos, como refleja el análisis de la Fundación I+E. Esta posición se apoya en factores como la calidad de sus infraestructuras digitales, su capital humano y su integración en el mercado europeo, y ha contribuido de forma significativa a la modernización del tejido productivo y a la incorporación de capacidades tecnológicas avanzada».

En todo caso, el desafío es mejorar registros con la inversión de mayor intensidad tecnológica y capacidad transformadora: «Los principales indicadores internacionales coinciden en que España no presenta un problema de generación de conocimiento, sino de su conversión en tejido empresarial innovador, escalable y orientado a mercados globales». Y en la parte del ‘debe’, González Bree añade: «En un contexto global marcado por una creciente fragmentación económica y tecnológica, la previsibilidad y la estabilidad regulatoria se han convertido en factores decisivos para la inversión. España parte con ventaja como economía integrada en la UE, pero debe reforzar su capacidad de ejecución para competir en los segmentos de mayor valor añadido».

Simplificar procesos administrativos, reforzar los incentivos a la inversión privada en I+D y facilitar el crecimiento de empresas tecnológicas capaces de escalar globalmente forman parte de este desempeño de progreso. «En la nueva ola de innovación, marcada por la IA y las tecnologías exponenciales, la diferencia no estará solo en quién invierte más, sino en quién es capaz de transformar esa inversión en innovación real a mayor velocidad. España tiene los activos y una posición competitiva sólida; el reto (y la oportunidad) es convertir esa base en escala y liderazgo en la próxima década».

Mucho en juego
Jaime Martínez Tascón, profesor de OBS Business School (publicó en 2025 el informe ‘Análisis de la inversión extranjera directa’) y director de InveretiK, destaca, por su parte, que «la inversión extranjera en innovación y tecnología debe ser analizada como algo más que una simple entrada de capital. Es un medio para generar capacidad productiva, eficiencia económica, conocimiento y nuevas redes de actividad. Y España se juega mucho en la carrera por atraer este tipo de inversiones».

España tiene activos indudables para resultar atractiva en ámbitos como los centros de datos, la IA, la ciberseguridad, energías renovables o las infraestructuras digitales, «pero sigue arrastrando (añade Martínez Tascón) una lentitud administrativa y una incertidumbre regulatoria que pueden restar competitividad. Sin embargo, hechos como la reciente operación de Amazon en España, con una inversión adicional multimillonaria en centros de datos y capacidades vinculadas a la IA, demuestra que el país está en el radar del capital inversor», concluye.

 

Fuente: ABC