¿Sabías qué...?

¿Sabías que el primer Smartphone comercializado fue creado por Ericsson?

Publicado por Fundación I+E | 5 de febrero de 2016

Hoy en día los smartphones han conquistado a cientos de millones de usuarios, pero hubo un tiempo en el que los teléfonos móviles eran básicamente eso: dispositivos que solo permitían hacer y recibir llamadas, o enviar y recibir mensajes de texto corto.

¿Cuál fue por tanto el primer smartphone de la historia? Puede que Apple revolucionara ese concepto con su interfaz táctil y con una idea mucho más potente: la de la tienda de aplicaciones que convirtió a estos dispositivos en verdaderos ordenadores de bolsillo. Sin embargo años antes ya se comercializaron los primeros smartphones, aún lejos de lo que vemos hoy en día pero aún así sorprendentes para la época.

En PhoneArena hacen un repaso de ese concepto, que apreció por primera vez en 1997 cuando Ericsson describió su modelo Ericsson GS88 “Penelope” como un “teléfono inteligente”, separando las dos palabras en inglés, “smart phone”. El concepto fue explorado incluso antes, en 1983 -aunque sin tener aún ese nombre, y tomando como base el teléfono fijo- por empresas como Apple en colaboración con la empresa de diseño Frog Design.

Tendrían que pasar seis años más para que una empresa comercializara el primer teléfono que realmente se vendía como un smarpthone con todas las letras. Se trataba del Ericsson R380, un terminal que costaba cerca de 700 dólares y que era el primer terminal que además utilizaba el entonces recién aparecido Symbian OS. Por supuesto ese terminal hoy en día sería comparado con cualquier ‘feature phone’ por sus limitadas prestaciones con respecto a los actuales smartphones, incluso aquellos pertenecientes a las gamas bajas.

Aquel dispositivo GSM 900/1800 tenía una pantalla táctil retroiluminada, incluía soporte WAP para acceso a Internet y aplicaciones como un calendario, cliente de correo, navegador WAP, bloc de notas, calculadora o reloj con alarma. Con 2 MB de RARM y 4 de ROM y una pantalla de 3,5 pulgadas y resolución de 120 x 360 píxeles, aquella maravilla -que se conectaba al PC por un puerto serie- sentaría las bases del dominio de Symbian durante años, y un precedente para el futuro de unos dispositivos que poco a poco irían cuajando en el mercado.